jueves, 14 de noviembre de 2013

TAREA 8: Trabajo en Equipo

En esta tarea hemos realizado un esquema del punto II del texto guía de la asignatura, para ello nos separamos en 6 grupos y la profesora llamó a 6 personas que nos explicarían qué teníamos que hacer, lo que desconocíamos es que iban a hacerlo siguiendo unos roles determinados de jefe pasivo, democrático y autoritario. 




REFLEXIÓN:
Al hacer la actividad no nos hemos percatado de que Antonio era un líder pasivo, sólo hemos visto raro que le diera igual todo. Afortunadamente, el resto del equipo hemos tomado la iniciativa y nos hemos repartido el trabajo para ponernos cuanto antes a hacer el esquema. Con esta situación se puede entender la necesidad de tener al mando una persona organizada que "tire del carro" de forma democrática para no hacer del trabajo un "campo de batalla". En un clima de trabajo adecuado pueden salir trabajos realmente brillantes y potenciar las aptitudes de los trabajadores. 
En los casos en los que el líder es autoritario, tal y como se ha hablado en clase, el ambiente de trabajo es hostil y desmotivador, por lo que seguramente termine afectando al rendimiento. 
Realmente, en un grupo de trabajo, tal y como su nombre indica tiene que ser cosa del grupo, es decir, todos arriman el hombro siendo el jefe el que organiza, supervisa y valora (tarea que no es nada fácil). Cierto es que si el grupo está dispuesto a trabajar, el trabajo siempre termina saliendo adelante, ahora bien, si además el que dirige tiene la habilidad de empatizar, dialogar y a la vez posee la disciplina y responsabilidad necesaria para estar al frente de una organización, el éxito del trabajo está más que asegurado.

Todo esto me ha recordado a alguna que otra experiencia en la Asociación en la que colaboro como monitora de ocio y tiempo libre. Durante muchos años la planificación, tareas, etc., nos lo han ido facilitando de forma que los monitores sólo teníamos que estudiar el programa y adaptarlo al contexto y recursos que disponemos. Cuando las jefas se fueron a otras provincias y dejaron al cargo unas coordinadoras que no estaban compenetradas entre sí, llegó el caos. El trabajo era un descontrol, casi nadie sabía qué tenía que hacer y como los monitores éramos los que dábamos la cara ante los niños y las familas, decidimos quedar varios días para realizar por nuestra cuenta la planificación, repartirnos el trabajo y organizar las actividades por subgrupos, ejemplo de lo que anteriormente he mencionado sobre las ganas del grupo de sacar un trabajo adelante. En este momento, aún seguimos, a veces en esta situación, con la salvedad que desde hace 2 meses cambiaron a la jefa y es bastante más exigente,  por lo que moviliza a las coordinadoras y en consecuencia a todos nosotros, aunque sigue delegando en éstas bastantes responsabilidades y el puente de enlace entre ella y nosotras y, es lo que sigue fallando en ciertos aspectos. 

Con esto he querido explicar que efectivamente, las competencias y habilidades de un líder son muy importantes, pero las ganas y motivación del equipo son las que salvan las situaciones más extremas aunque no sea con sobresaliente.

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